martes, 9 de febrero de 2016

LA ISLA


“Nunca, nunca, nunca se olvida a una abuela tan bonita como lo fue la mía”

13-4-2012

- ¿Te acuerdas cuando éramos niñas? Cómo nos lo pasábamos en el patio de la abuela… no parábamos de jugar en nuestra “isla secreta”, ¡qué imaginación! Los tendederos eran las palmeras en las que nos refugiábamos cuando llovía, los charcos de la lluvia eran la orilla de las playas en las que nos mojábamos los pies, las pinzas que se les caían a los vecinos eran los animales que cazábamos para comer y el tendedero de la abuela era una magnífica chabola en la que dormíamos cuando había ropa tendida. Jo, qué tiempos aquellos, bendita infancia. ¿Te acuerdas?

- Si, claro que me acuerdo, qué bien nos lo pasábamos.

Todos los domingos comienza la conversación de la misma forma. Todos los domingos voy a visitarla y todos los domingos hablamos de la “isla secreta” mientras tomamos el café. Debió de ser importante para ella, debió de disfrutar mucho en aquél patio con su hermana. Hace un mes que ya no me reconoce, al principio la corregía – no abuela, yo soy Amelia, tu nieta- pero su cara pasaba de la ilusión del recuerdo a la tristeza del olvido. No, ya no la corrijo. Prefiero disfrutar de su cara iluminada, de esos ojos llenos de brillo infantil, de sus historias tiernas, de sus fantasías. Su cara y su mente viajan a las únicas imágenes que recuerda con claridad, es precioso escucharla con tanta energía. La verdad es que es en el único lugar en el que demuestra tanta energía, en “la isla”,  en el recuerdo de su infancia. Su cuerpo se marchita semana a semana, comienza a ser doloroso verla. Su piel ya no brilla, ha perdido color y siempre está secando sus ojos, que brillan, pero por las lágrimas que siempre contiene. Es difícil, antes estaba deseando que llegase el domingo, ahora me cuesta mucho coger el coche para venir a compartir un rato con ella. Comienzo a irme con mal cuerpo de vuelta a casa. Pero por otra parte no puedo no venir a verla, la quiero tanto que me resulta imposible pensar en la idea de no poder compartir el café de los domingos y la historia de la isla.

-Bueno, yo ya me tengo que ir, ¿nos vemos el próximo domingo?

-Si cariño, nos vemos el domingo, si Dios quiere.

Cómo odio esa expresión…

20-4-2012

Domingo otra vez. Me llamaron el miércoles de la residencia, mi abuela ha pegado un bajón muy fuerte. Va en silla de ruedas y ya no reconoce prácticamente a nadie, así que me he propuesto pasar cada domingo como si fuera el último con ella, en “la isla”.

-Hola abuela, ¿Qué tal?

-Bien.

No me mira como antes. En sus ojos sólo veo una mirada perdida.

-Ven abuela, hoy no tomamos el café aquí, nos vamos de viaje.

-¿Qué?

Al abrir la puerta de su habitación y ver la isla… esa mirada maravillada y llena de ilusión ha sido mágica. Me han dado permiso para decorar su habitación, aunque dudo que esperasen algo así. He traído el patio de su abuela. Las palmeras, los animales, la chabola… solo me han faltado los charcos. Cuerdas de lado a lado de la habitación con sábanas colgadas, pinzas de tender en las esquinas de la habitación y, encima de su cama, ropa tendida. Todos los días dormirá en su chabola. La alegría que ha sentido ha sido indescriptible, durante más de cinco minutos ha estado observando la isla sin hablar y, después, lo mismo de todos los domingos ¿te acuerdas cómo nos lo pasábamos…?

18-5-2012

Hace cuatro semanas que vive en su isla, la disfruta mucho. No conoce a nadie, casi no habla y comienza a respirar mal por las noches, le falta el aire me dicen. El domingo pasado ni siquiera me miraba a los ojos, su mirada se pierde y se apaga, pero en su isla. Llevo una hora con ella y nuestra única posibilidad de comunicación es el contacto físico, así que le acaricio las manos, presiono para que sienta a su nieta aunque sólo sea un poquito. No sé si lo hago por ella o por mí. La debo dejar descansar…

-Abuela, me tengo que ir, nos vemos el domingo que viene, ¿vale? Te quiero.

-Si Amelia.

Amelia… lo ha dicho, mi abuela me ha reconocido… qué gran domingo en la isla, es mágica.

 

2 comentarios:

  1. Estoy encantada con tus relatos son muy guais

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra muuuucho mucho que te gusten. Gracias por seguirme :)

      Eliminar